¿Hasta dónde llega la tecnología en el deporte? El debate entre rendimiento, datos y privacidad está más vivo que nunca
El estilo que nace en la cancha y camina por la ciudad
La irrupción de wearables en el mundo del basket ya no es exclusiva de la NBA. Desde ligas semiprofesionales hasta amateurs, la medición del rendimiento está cambiando el juego… y generando preguntas sobre límites y derechos.
La cancha ya no es solo sudor, pasión y talento. Hoy también es datos. La irrupción de los wearables ha abierto un nuevo capítulo en el deporte: uno donde cada pase, salto o tiro se traduce en información que puede potenciar tu rendimiento… o ponerte en jaque. En esta nueva frontera, el desafío es claro: ¿cómo usar la tecnología sin perder el alma del juego?
El nuevo convenio colectivo de la NBA G League ha puesto el tema sobre la mesa: los jugadores podrían estar obligados a utilizar wearables para el seguimiento de su actividad física, tanto dentro como fuera de la cancha. Esto incluye parámetros como frecuencia cardíaca, distancia recorrida, calidad del sueño y hasta patrones de esfuerzo durante entrenamientos.

¿Ventajas? Muchas. Entrenadores y preparadores físicos pueden diseñar planes personalizados, prevenir lesiones y mejorar el rendimiento. ¿Riesgos?
También. La privacidad de los datos personales y su posible uso para evaluar, negociar o incluso sancionar a los jugadores genera preocupación, especialmente en ligas menores o espacios donde no existen protocolos claros.
En el mundo amateur o semi-profesional, muchas apps y dispositivos (como WHOOP, Polar o Catapult) ya permiten obtener métricas detalladas del juego. Pero no todos saben qué hacer con esos datos, y ahí entra el verdadero dilema: ¿estamos midiendo por mejorar o por seguir una moda?
La conversación también atraviesa temas éticos: ¿Debe un jugador compartir todo lo que su cuerpo dice? ¿Quién es dueño de esos datos? ¿Cómo proteger a los atletas más jóvenes o con menos herramientas?
Este cambio no es negativo. Al contrario: es evolución. Pero para que sea saludable, necesita reglas del juego claras. Porque en el deporte, como en la vida, lo más valioso sigue siendo lo que no se mide: la pasión, el instinto, la garra.
1. ¿Qué son los wearables en el deporte?
Dispositivos que recopilan datos biométricos del atleta en tiempo real (frecuencia cardíaca, movimiento, esfuerzo, etc.).
2. ¿Qué beneficios tienen para jugadores de basket?
Permiten optimizar el rendimiento, prevenir lesiones y monitorear la carga física del entrenamiento.

3. ¿Los wearables afectan la privacidad?
Sí. Existen preocupaciones sobre el uso de datos personales sin consentimiento claro, especialmente en ligas no reguladas.
4. ¿Es recomendable para jugadores amateur usarlos?
Sí, siempre que comprendan bien su funcionamiento y tengan control sobre la información recolectada.
5. ¿Qué implicancias legales pueden surgir?
Los wearables llegaron para quedarse. Y su impacto en el mundo del basket apenas comienza. El desafío no está en rechazarlos, sino en aprender a usarlos con criterio, conciencia y respeto por quienes hacen posible el juego: los y las jugadoras.
En la era del dato, que no se nos olvide lo esencial: el corazón no se mide en pulsos, se mide en cancha.





